viernes, 20 de julio de 2007

Felicidad en Colombia: ¿existe o no?



Parecería una paradoja, pero buena parte de los colombianos se declara feliz y el país ocupa el segundo lugar entre seis naciones de Suramérica, según una reciente encuesta, que pone en primer lugar de felicidad a los venezolanos.
El dato llama la atención porque Colombia es un país que, a pesar de sus avances, tiene una larga y cruenta historia de violencia guerrillera, paramilitar y narcotraficante, con más de la mitad de su población en la pobreza, graves problemas de inequidad e impunidad, y un desempleo relativamente alto.
La encuesta fue realizada entre 6.000 personas por Estudios Cimagroup en Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
Cuando la BBC salió a las calles de Bogotá a preguntarle a la gente, no hubo una sola persona que se declarara infeliz.
"Uno aprende a separar la violencia y las cosas tensionantes de la vida cotidiana. Si todo el tiempo estás pensando en lo que está pasando en Colombia, muertes y abusos, nunca vas a poder sentir tranquilidad y ser feliz", nos dice la estudiante María Fernanda Garcés, de la Universidad Javeriana.
Además, no es la primera vez que en una encuesta de este tipo, los colombianos se declaran felices.
Opine: ¿de qué depende de la felicidad?

El ejército de Colombia viene encarando guerrillas de izquierda desde hace más de cuarenta años.
Saúl Zambrano, otro estudiante de la misma Universidad, anota que "siempre hay espacios de tranquilidad con amigos, con personas, donde se saca tiempo para olvidarse de esos problemas y aislarlos".
Carlos Rincón, que es taxista y que durante muchos años condujo vehículos de carga en las carreteras, afirma que él no cambia a Colombia, "porque aquí tenemos todos los climas, todo lo que en otro país no hay".
Expectativas y resignación
En diálogo con la BBC, el psicólogo Napoleón Franco, quien dirige una de las principales firmas de opinión pública de Colombia, Napoleón Franco y Compañía, sostiene que la buena posición del país en las encuestas sobre felicidad se debe a varios factores, como las bajas expectativas y la resignación.
Se es feliz porque se espera poco. Cuando aparece un estímulo gratificante, los niveles de alegría y de satisfacción y celebración son desproporcionados
Napoleón Franco
"Los estudios han demostrado que entre mayores son las expectativas, mayores son las frustraciones", explica.
"Esto tiene que ver con la desesperanza, con las frustraciones y con las históricas decepciones en la realización de los sueños. Entonces, lo racional, lo normal es decir 'aquí no va a pasar nada, aquí no va a cambiar nada' y el tipo dice: 'dentro de esas condiciones soy feliz'", precisa.
Según el experto, en Colombia, como ocurre con Dinamarca en la Unión Europea, las expectativas son bajas.
"Se es feliz porque se espera poco. Cuando aparece un estímulo gratificante, los niveles de alegría y de satisfacción y celebración son desproporcionados", dice.
Franco recuerda que, no obstante el clima de violencia que vivía el país en 1993, el histórico partido de fútbol que la selección Colombia le ganó 5 a 0 a Argentina, en septiembre de ese año, elevó los ánimos.
Como resultado, a pesar de que hubo decenas de muertos en la celebración, casi el 70 por ciento de las personas encuestadas por esos días dijo que las cosas en el país iban por "buen camino".

El fútbol es una de las principales fuentes de felicidad para muchos en Colombia.
El encuestador subraya que en Colombia la gente "procura decir hacia fuera que es feliz; procura, como un sueño, ser feliz y, en consecuencia, se siente feliz".
Sin embargo, aclara que cuando se le pregunta a los encuestados por temas específicos, el grado de satisfacción no es tan alto, lo cual demuestra que las personas son conscientes de los problemas y no están desconectadas de la realidad.
Para Franco, en ese contexto también juega un papel muy importante "la resignación", que ha enseñado la Iglesia Católica y que, según él, es una institución que "tiene una responsabilidad inmensa".

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